Ayer fue un día duro y no pensé que este fuera mi primer post de este año. Bono tenía 5 años y 4 meses. Desperté temprano, domingo soleado pero en vez de acudir a la iglesia, sabía que tenía una prueba dura que realizar. La idea de dormir a mi perro no me resultaba sencilla. Mientras yo me arreglaba el permanecía a la espera de su paseo habitual, ignoraba que este sería un paseo distinto…sin retorno. Bono había cometido errores muy caros que me llevaron a tomar una desición difícil pero era un buen perro. Yo me había preparado por meses para esto pero en realidad nunca lo estas y para poder lidiar con la idea Di_s me recordó la similitud entre mi caso y el de Abraham. Di_s le pide a Abraham su bien mas preciado, su hijo Isaac en sacrificio de obediencia y a pesar que no se realizó por ser humano el simbolismo del acto refleja que Di_s nos puede pedir lo que el mismo nos ha dado. Lo cepillé y salimos a dar una vuelta larga y especial; le tomé algunas fotos, caminamos y luego nos montamos al auto. El resistió muchas adversidades, unas por mí otras por la naturaleza, era un perro muy fuerte y valiente. Mientras manejaba lo ví por el espejo retrovisor disfrutando de la brisa de verano, era algo que le gustaba muchísimo y eso al menos me dibujó una sonrisa, duró poco tiempo pero la disfruté. El fue un luchador hasta el final y ese espíritu siempre lo recordaré. Todavía estoy en “shock”. Pasó tan rápido que todavía siento el golpe. Cinco años y cuatro meses con un animal. Increíble. Una compañía que no voy a olvidar.








una de mis favoritas…










Extracción de basura en el área de Amador, cuatro toneladas en total.